Blog personal de Mr. Gibson donde expresa con total independencia sus opiniones sobre últimas lecturas, grupos musicales, cervezas del mundo, noticias de actualidad, deportes, guitarreo y todo en lo que crea conveniente mostrar su opinión.

Amigo/a, tus comentarios son bienvenidos


martes, 6 de noviembre de 2012

Thorgal 01: La Maga Traicionada de Rosinski y Van Hamme.

Acudo con retraso a la recomendación de Jolan de Adalides, aduciendo la típica excusa del más vale tarde que nunca y que a la postre es una verdad como un templo. Así que sin más dilaciones iniciamos nuestro contacto con las aventuras de Thorgal Aegirsson, el trovador escandinavo.
En este primer volumen nos encontramos a un joven Thorgal inmerso en una historia de amor cautivado por la bella Aaricia y que a punto estará de costarle caro y mandarlo a visitar el Valhalla. Y es que el aroma vikingo rezuma por los cuatro costados, con alusiones constantes a Thor, Odín, Yggdrasil o el Midgard; todo ello muy bien ambientado con escenarios míticos, decoraciones milenarias, enemigos terribles y mucha magia.
La acción es constante sin dejar cabida a la paja o al relleno, con una trama divertida a la par que épica o viceversa. De hecho, la narración es tan fluida y amena que apenas queda tiempo para observar con detenimiento los dibujos, siendo muchas veces necesario parar de leer para volver la vista atrás y admirar los detalles de cada viñeta.
Me queda muy buen sabor de boca tras la lectura de este primer volumen, del cual desconocía que contenía dos historias sin relación ni continuidad entre sí. Y en cuanto al personaje de Thorgal, dejando de lado algún que otro comentario machista, da la impresión de ser un gran guerrero aunque lo denominen scalde (trovador), que no tiene reparos para aparecer en pantalón y manga corta en medio de las nieves a lomos de su caballo Fural por ejemplo. Supongo que en los volúmenes siguientes iremos conociendo más detalles de su vida y obra, pues en la narración se adivinan algunas cosas y han quedado puertas abiertas para futuras aventuras. Y para terminar, comentar que me han gustado especialmente dos hermanos guerreros, uno gigante y otro enano, vigilantes de unos anillos mágicos. Esas largas barbas y melenas cayendo como tentáculos y esos cascos de cuatro cuernos molan mucho, si señor.

viernes, 2 de noviembre de 2012

La Batalla de Salamanca: Los Arapiles, 22 de Julio de 1812, editado por Nicolás Benet.

Tras visitar el campo de batalla y alrededores hace unos meses, y después asistir a los actos conmemorativos del bicentenario de la confrontación, me quedaba pendiente profundizar un poco más en lo ocurrido en aquella jornada veraniega de 1812. Para ello, y echando mano de lo más cercano que tenía, nada mejor que este libro que ocupaba su lugar en la estantería desde hace unos cuantos años, y al que le llegó el momento de ser rescatado.
Comentando el origen del libro con un experto en la materia como es Miguel Ángel Martín Mas, me comentó que es una traducción de Salamanca 1812 de Rory Muir, que por aquel entonces no estaba disponible en español. En la actualidad ya está traducido y publicado en su totalidad, así que seguro que es más fácil de conseguir que esta edición que fue editada por una entidad financiera local, por si alguien se anima a leerlo.
La primera impresión hacia el libro es de densidad por la disposición y tamaño del texto, ya que aunque abundan los mapas y fotografías en muchas páginas y en la parte final tiene un anexo con grabados y más mapas de la época, las abundantes páginas pobladas de letra menuda amedrentan en cierta medida al lector que se asoma a ellas. Sin embargo, y superada la inicial toma de contacto con nombres de personajes y términos de organización militar, la cantidad de detalles y curiosidades que aporta hacen que la lectura esté llena de alicientes para seguir adelante.
Conocía algunos retazos de la batalla gracias a las visitas y charlas de hace unos meses, pero según voy leyendo, me asombro cada vez más de lo importante que fue Arapiles tanto para la historia de España como para la de Europa. Y crece mi desazón porque he llegado a este tema por mis propios medios, ya que en mi etapa escolar no tuve ningún conocimiento de ella, y eso que compartimos la localización.
Tranquilos que no contaré aquí el desarrollo de la batalla porque tiene mucha miga y además no sería capaz de hacerlo. Tan solo relataré lo que más me ha llamado la atención de lo sucedido aquel día. Para empezar y ser un poco más exactos, no todo sucedió el 22 de Julio, sino que durante muchos días antes los dos ejércitos se movían por tierras castellanas jugando al gato y al ratón. Destacar la llamada Marcha Paralela del 20 de Julio, cuando los dos ejércitos caminaron en línea durante muchas millas vigilándose mutuamente y esperando cualquier error o despiste del contrario para aprovecharlo y comenzar el ataque. Impresiona imaginarse a casi 40.000 hombres de cada bando, aparte de todos sus pertrechos, realizar semejante movimiento. Durante este acercamiento las escaramuzas fueron frecuentes, en especial una que casi estuvo a punto de costarle la vida al Duque de Wellington a la altura de la Guareña y que sin duda habría cambiado el curso de los acontecimientos.
El Pico de Miranda
Tanto Wellington como el Mariscal Marmont no querían enfrentarse a no ser de encontrarse en una posición ventajosa sobre el enemigo, cosa que no sucedió hasta el día 22 cuando un movimiento erróneo de Marmont desató la batalla. Hay mucha controversia en cuanto a si Marmont fue el responsable de tal movimiento, pero por lo que parece sí fue el culpable, y su excusa de ser herido en el combate no es razón para escurrir el bulto porque las órdenes ya estaban dadas. El caso es que el ala izquierda del ejército francés se separó más de lo necesario del resto y Wellington aprovechó al ocasión para comenzar el ataque. El brutal encuentro tuvo lugar en el Pico de Miranda, donde los franceses fueron cogidos por sorpresa y fueron masacrados. Cuesta pensar que en un breve periodo de tiempo allí murieron alrededor de 2600 hombres entre los dos bandos. El otro día estuve allí, pues queda justo al lado de la carretera, y lo que hoy es un campo normal de cereales hace doscientos años fue testigo de una carnicería. La batalla siguió su curso con un contraataque francés que fracasó y después el ejército galo se vio obligado a huir en desbandada hacia Alba de Tormes. Resumiendo mucho destaco la carga de caballería del inglés Le Marchant, militar de prometedor futuro que se dejó la vida en Arapiles; y la labor de protección del ejército en retirada del francés Ferey, que dio su vida para que muchos de sus compatriotas se salvaran. Al día siguiente en Garcihernández tuvo lugar un ataque de caballería de gran fama entre los alemanes que acompañaban a Wellington y que también fue un baño de sangre en ambos bandos. Así contado son sólo unas cuantas líneas de texto, pero el resultado en vidas humanas fue bestial, unas 14000 bajas francesas y 5000 inglesas sólo el día de la batalla, más todas las que acontecieron los días venideros. Murieron más soldados que la población de la capital salmantina en aquellos años si sirve de ejemplo.
Se dice que el ejército español, si puede llamarse así la representación que acompañaba al ejército inglés, no participó de forma activa en la batalla. Lo que si es verdad y de gran importancia fue la labor de los guerrilleros españoles durante toda la guerra en las tareas de interceptación de cartas y mensajes franceses. Tuvo un doble valor, ya que privaba a los franceses de información imprescindible para planificar sus movimientos, y daba a los ingleses una ventaja primordial para confeccionar sus estrategias.
Y para terminar, las consecuencias que derivaron de la batalla fueron más o menos las siguientes: Wellington fue elevado a los altares de la estrategia militar teniendo su cenit en Waterloo, y Marmont fue procesado por la derrota que a la postre significaría el principio del fin para Bonaparte. Las excusas de Marmont para intentar justificar la derrota no fueron escuchadas y su relación con Napoleón, que le había tratado como un hijo, se deterioraron hasta el punto de que llegó a acusarlo de traición al entregar París en los últimos estertores de la época napoleónica. Dicen que Wellington y Marmont se vieron años después de la batalla y comentaron aspectos varios de la batalla, como si de un partido de fútbol se hubiera tratado, lo cual me recuerda aquella canción que decía: “Todos en el mismo carro, ellos arriba yo abajo...”

Mucha más información en: 

miércoles, 31 de octubre de 2012

¡Esto es Halloween!

lunes, 29 de octubre de 2012

Terrores Nocturnos de Lorenzo Fernández Bueno.

Me repito al decir de nuevo que el miedo es un sentimiento muy personal. Una situación que hará reir a algunos, en otros provocará miedo. Quizás no ocurra todo al mismo tiempo y sea necesario encontrarse solo o de noche para que la sensación aparezca, pero aparecerá.
Lorenzo Fernández Bueno conoce bien las tradiciones populares, las leyendas y las supersticiones de este pais. De hecho, se ha recorrido toda la geografía hispana y buena parte de la extranjera en busca del misterio, recogiendo y anotando todo aquello que encajara con los adjetivos curioso, extraño o misterioso. En este caso, abandona la divulgación para pasar a la narrativa y basándose en hechos reales, construye diez relatos que con toda seguridad despertarán en nosotros algún momento de terror por no decir unos cuantos.
Aunque ha cambiado nombres de protagonistas y localizaciones, es fácil descubrir en alguna ocasión de donde proviene su inspiración: el pueblo de Ochate, el hombre lobo gallego o el hombre del saco almeriense valen de ejemplo; otros me suenan por haberlos escuchado en programas radiofónicos durante la madrugada. De todas formas, esto importa poco, ya que la narración ágil y amena del autor nos sumergirá pronto en cada trama, sobre todo si es de la que ha tocado nuestra fibra miedosa. Y por apostar, me juego una moneda a que Lorenzo ha sido el protagonista en primera persona de alguno de los relatos que le han servido de inspiración.
En mi caso, reconozco que ha habido varias historias que me han hecho pasar con rapidez por el pasillo de casa o taparme un poco más de lo habitual la cabeza con la sábana durante la noche. Incluso alguna parte del libro que leí donde no debía me hizo sobresaltarme más de la cuenta, pero estas cosas son las que realmente le dan sabor a estas lecturas. Además se lo voy a recomendar a Ms. R, que seguro disfruta de él tanto o más que yo.

sábado, 27 de octubre de 2012

ZZ Top - La Futura.

Tras el aperitivo digital de las cuatro primeras canciones del disco en Texicali, llegan ahora seis más para completar el nuevo trabajo de ZZ Top. Y bien nuevo porque hacía tropecientos años que no publicaban nada novedoso. De todas formas, estas bandas con un recorrido tan largo tienen ya poco que demostrar y si quisieran, podrían vivir de las rentas de sus trabajos pasados y nadie les pondría ningún pero. Aun así, se arriesgan a crear nuevos temas a costa de que les critiquen porque ya no son los que eran, que si han perdido el estilo y cosas por el estilo, que por suerte no es el caso que nos ocupa.
En La Futura encontramos a los ZZ Top de siempre con pequeños cambios que cuajan muy bien en su estilo de siempre. La distorsion futurista de I gotsta get paid, el bajo de Dusty Hill en Chartreuse que anima una típica progresión de guitarra, amor al más puro estilo de los 50 en Over you, donde parece resucitar un Ottis Redding electrificado y con la voz rota, o blues con reminiscencias ochenteras en Hearthache in blues o Flyin' high. A título personal me ha llegado al alma It´s too easy mañana, que con una melodía triste es capaz de animar al más triste, aunque en los punteos el bueno de Bill Gibbons se empane un poco. Valga de pequeño pero porque las guitarras son excelentes en el resto del disco.
Para terminar os dejo los dos videos de I gotsta get paid, donde se recogen varios aspectos muy valorados en este blog como la cerveza, los coches Hot-Rod, el desierto, las chicas guapas, el guitarreo y sobre todo la buena música que sin duda nos hemos encontrado en este disco.

jueves, 25 de octubre de 2012

Zona Uno de Colson Whitehead.

Tras la repentina aparición de la plaga, los supervivientes intentan hacer de tripas corazón (buena expresión para hablar de temas zombies) sobreponiéndose a los síntomas del PASD (Post Apocalyptic Stress Disorder) que inevitablemente sufren. Mark Spitz es nuestro protagonista, no el famoso nadador ganador de medallas olímpicas, sino un chico joven así apodado por una de sus acciones de supervivencia. La Zona 1 es su destino final, una parte de la isla de Manhattan que deberá ser limpiada de criaturas infectadas para posteriormente ser repoblada por humanos sanos.
Desde la primera página, donde el autor describe una vieja cámara de fotos, se nos da una idea de por donde irán los tiros en cuanto a lo literario se refiere. Y me da la impresión que la primera incursión de este escritor en este mundillo zombie se va a quedar a mitad de camino a la hora de agradar a sus lectores. A los buscadores de literatura quizás les eche para atrás la temática de muerto viviente, y a los amantes de la infección y sus consecuencias puede que les sepa a poco, ya que no es la parte más importante de la narración.
Colson Whitehead interrumpe constantemente la acción principal para insertar recuerdos de la vida pasada del protagonista. No digo que esté mal conocer a nuestro personaje, pero lo hace tan a menudo que muchas veces se pierde el hilo. Cada interrupción es aprovechada para hacer crítica social de nuestra sociedad y nuestras costumbres. Siendo más exactos, lo que critica es la forma de vivir en los Estados Unidos donde tiene lugar la acción, por lo que sus comentarios sobre ropas, localizaciones, comidas y demás me suenan un poco lejanos por desconocimiento de los mismos.
En la parte positiva, la costumbre del protagonista de comparar a los zombies que se encuentra por el camino con personas que conoció durante su vida me gusta. Esto hará que algunos sean más fáciles de eliminar que otros, según los prejuicios que despierten en su memoria. Una curiosidad es la división de los muertos vivientes en dos categorías según su comportamiento: skels y straggs los denomina. Y para terminar (como no podía ser de otra forma), debo reconocer que me ha gustado el final, con mucho ritmo y velocidad, quizás porque es la parte más zombie del libro y la más entretenida ya sin las continuas interrupciones precedentes.

lunes, 22 de octubre de 2012

¡Hurra por Alfonso Zapico!

De casualidad a través del Telediario me entero de que a Zapico le han dado el Premio Nacional de Cómic. Son esas noticias que ponen a última hora quizás de relleno cuando no tienen más desgracias que contarnos y que alegran un poco el día. La semana pasada le dieron el Premio de Ilustración a "El Roto", al que no conocía de nada, pero a Zapico sí que lo conozco. Sus obras llegaron al blog también por casualidad, que es una de las directrices por las que me muevo en este mundo, y su descubrimiento fue un acierto.
Hurgando un poco más en la noticia, veo que el premio "sólo" consiste en una parte económica de 20.000 euros que no van a muchas partes hoy en día, pero como dice el propio autor, quizás sea más el prestigio que le puede dar a su nombre lo que impulse su carrera de verdad. Asturiano de nacimiento, vivía ahora en Francia donde tenía una beca que se le acaba de acabar en la mítica ciudad del cómic Angouleme. 
Pues nada, os dejo los enlaces de los cómics de Zapico que han pasado por el blog y espero que este premio le ayude a seguir trabajando en lo que le gusta y con el futuro un poco más despejado. ¡Muchas felicidades!



viernes, 19 de octubre de 2012

Apocalipsis Z 2: Los Días Oscuros.

Y si hace apenas unos días que leímos la primera parte del Apocalipsis Z, casi sin tiempo para perder el hilo de la historia nos hemos terminado la segunda. Lectura rápida y adictiva la que nos propone Loureiro para continuar con las aventuras de nuestro anónimo abogado gallego en pos de la supervivencia.
En esta segunda entrega abandonamos el formato diario de la primera para ponernos bajo el punto de vista de varios personajes, incluso bajo la carne putrefacta de algún zombie en alguna ocasión. Aparecerá alguna hipótesis que intente explicar el proceso de zombificación y para nuestro desasosiego comprobaremos de nuevo que esas criaturas no son el peor enemigo con el que nos podemos encontrar. Homo homini lupus que decían los latinos.
Tras una primera parte del libro llena de explicaciones, donde se intuye una futura lucha por los recursos que quizás degenere en una involución a tiempos de la Edad Media, la acción y las situaciones difíciles vuelven para los protagonistas. Lo que parecía ser una narración llana y predecible sufre sin embargo un par de giros que harán cambiar positivamente nuestra opinión hasta el final, que nos dejará pendientes y expectantes para iniciar tan pronto como sea posible la lectura de la siguiente entrega.
Me han llamado especialmente la atención las curiosas, pero bien posibles, elucubraciones sobre el futuro de la política nacional tras el Apocalipsis. Me pongo en lugar de Manel Loureiro y adivino lo que debe haber disfrutado manejando como marionetas a nuestros dirigentes, por una vez se han cambiado las tornas y no son ellos quienes dirigen los hilos, incluso aparece reflejado con sutileza el incierto futuro que le espera a un personaje político muy de actualidad últimamente ¿quién será?

miércoles, 17 de octubre de 2012

Kelly Slater en Malibu Beach.


Mientras yo hacía mis primeros pinitos sobre una tabla de surf, mi hermana y familia disfrutaban de sus vacaciones en Estados Unidos. Uno de sus destinos a visitar era la famosa playa de Malibu, que tantas veces ha sido nombrada en películas y series de televisión; bien conocida por sus famosos habitantes, sus chicas en bikini, los vigilantes de la playa y también por los surfers que disfrutan de sus olas.
Según me contaron, el ambiente surfero allí era increíble. Las furgonetas a pie de playa cargadas de tablas donde los deportistas esperan con paciencia que vengan las olas, y cuando estas llegan, surfers de todas las edades (más de uno peinando canas) sobre un montón de tipos diferentes de tabla disfrutando del mar en buen rollo y armonía. Con este decorado de fondo transcurrió toda la mañana, hasta que después de comer algo especial ocurrió.
Como otro surfer cualquiera, un chico calvo enfundado en un neopreno azul se dirigió con su tabla hacia el mar. Quizás debido a la modorra postprandial pocos se fijaron en él en ese momento, pero cuando empezó a cabalgar las olas de forma magistral el silencio cubrió la playa de Malibu. Ni mi hermana ni sus acompañantes sabían quien era aquel tipo, pero seguro que era alguien especial. Así lo demostraban los aficionados que se acercaban a él cuando tras coger una ola llegaba a la orilla, y no paraban de hacerse fotos con él y darle palmadas de aprobación sobre la espalda. Hasta tal punto llegó esta situación que el pobre surfer, tímido y abrumado por tanta expectación, renunció a recorrer a pie la distancia que le separaba del punto de inicio para comenzar a surfear de nuevo y optó por la opción de remar contracorriente sobre su tabla para evitar dichas aglomeraciones. Sin más, y con unas cuantas fotos de recuerdo de la experiencia, la jornada vacacional acabó, al igual que las vacaciones unos días más tarde.
Cual no sería la sorpresa que se llevaron, cuando ya en su casa y digiriendo lo vivido, vieron la noticia en el telediario de un nuevo premio para el más grande surfer de todos los tiempos: Kelly Slater, un chico calvo y con un neopreno azul. El mismito que habían visto en Malibu. Se pueden decir muchas cosas sobre estos encuentros fortuitos: casualidades de la vida, el mundo es un pañuelo, suerte...
Días después y tras contarle yo mis experiencias surferas, me contaban ellos la suya, enviándome las fotos para demostrar que era cierto lo que decían. Desde aquí yo les doy las gracias por las fotos y por compartir esta historia conmigo y darme permiso para compartirla con vosotros. Espero que os guste.

lunes, 15 de octubre de 2012

Arizona Baby - The truth, the whole truth and nothing but the truth.

Aunque saldrá a la venta el 16 de Octubre, yo ya he tenido la suerte de escuchar este EP compuesto de ocho canciones, de entre las cuales dos son versiones. Parece que nadie quiere desvelar cuáles son esos dos covers, así que no seré yo quien lo haga. Miento, sí lo haré con uno de los temas, que no es otro que The Model de Kraftwerk, porque ya ha sido publicado en otros blogs. Y el otro no lo digo porque mi incultura musical no me permite adivinar cuál es.
Centrándonos en las otras canciones, nos encontramos con el estilo western blues electro-acústico al que ya nos tienen muy bien acostumbrados los de Valladolid. Exceptuando el corte seis The end of the line, que es más movido y rockandrollero, los demás tienen un ritmo más pausado, con un halo de intimidad acentuado por la melancólica voz de Javi, que por cierto se parece cada vez más a John Lennon. Este aspecto del ritmo seguro que en directo no tiene nada que ver, como probablemente hayan comprobado todos los que han tenido la suerte de escuchar alguno de estos temas en sus conciertos. Observo también en las composiciones un incremento del brillo, la intensidad y versatilidad de las guitarras. Puede que en esto hayan tenido mucho que ver Fernando Pardo y David Krahe, guitarristas de los Coronas. En el tiempo compartido con su banda híbrida Corizonas, seguro que han intercambiado multitud de enseñanzas y saber sobre las seis cuerdas, aunque todo esto son suposiciones mías.
A continuación podéis oír el primer single que se extraerá del EP, titulado Misty Morning Sun y también ver el video de The truth, un tema que aunque no está incluido en el EP, parece haber sido el inspirador para su creación. Es un homenaje a las películas de terror de hace unos años tipo Matanza de Texas, muy divertido y bien realizado. Desde aquí doy las gracias a mi amigo Shock (ver enlace), que fue el primero en hacerme saber de su existencia.

viernes, 12 de octubre de 2012

¿Quién mejoraría a Preciado? de Rubén Díaz.

De entre las cosas buenas que tiene internet, una es la posibilidad de contactar con gente que no conoces de nada pero que comparte contigo aficiones, enseñanzas y vivencias. Sin esta herramienta estos contactos serían imposibles ya que la distancia geográfica es imposible de saltar por otros caminos.
Uno de estos momentos mágicos de internet se dio a raiz de la desgraciada y prematura muerte del entrenador de fútbol Manolo Preciado. Con toda mi sinceridad y emoción de aquel momento publiqué una entrada (ver enlace) que llegó muy lejos a través de la red. Exactamente hasta César García Santiago, editor de Ediciones La Cruz de Grado, el cual, tras leer mi blog y muy amablemente, me envió un ejemplar del libro que nos ocupa hoy.
En ¿Quién mejoraría a Preciado? Cinco años de un técnico sportinguista de récord, se nos narra el periodo que Preciado estuvo al frente del Sporting de Gijón desde la temporada 2006-2007 hasta la 2010-2011. Así, partido a partido compartiremos esas vivencias futbolísticas que hacen este deporte tan especial. Alegrías y tristezas que equivalen a triunfos y a derrotas, a sufrimientos al borde del abismo del descenso o a tocar la gloria de los ascensos y permanencias en la máxima categoría del fútbol nacional. Pero no es tan solo una recopilación de datos histórico-deportivos, sino que lo que hace especial a este libro es que el propio Preciado nos da su opinión personal de aquellos momentos en los que se vio involucrado. 
Manolo Preciado era un hombre directo, sin pelos en la lengua y muy sincero. Los tacos pueblan sus declaraciones, pero no suenan soeces porque le salen del alma. Muestra sus sentimientos sin sentir vergüenza y eso es lo que le hizo tan grande para tanta gente. Leyendo sus páginas, muchas veces me confundo debido a la épica de las narraciones y me pregunto ¿estoy leyendo un libro de fútbol o un cantar de gesta? Si cambiamos los nombres de los jugadores por el de caballeros, el de los estadios por castillos y el de los encuentros por batallas, en poco diferiría la trama.
Quiero dar las gracias a César García Santiago por haberme hecho partícipe de esta obra que si no fuera por él con toda seguridad no habría llegado a conocer. Y felicitarle por una edición tan cuidada y de grandísima calidad. Un magnífico papel, una maquetación brillante que te entra por los ojos como una niña bonita y el apéndice a todo color del final, con un montón de fotografías donde vemos el físico de  Preciado cambiar con el tiempo, lo vemos reir, llorar, gritar, sufrir... En definitiva, lo vemos vivir aunque ya no esté con nosotros.

jueves, 11 de octubre de 2012

Blacksad. La Historia de las Acuarelas de Guarnido y Díaz Canales.

Juanjo Guarnido nos confiesa en esta obra los intrincados quehaceres que debe llevar a cabo a la hora de dar color a nuestro querido y añorado amigo gatuno Blacksad. Para ello nos ofrece sus pruebas de acuarela, que no hacen otra cosa que demostrarnos algo que ya sabíamos pero que algunas veces se nos olvida: el enorme trabajo que conlleva la creación de un cómic.
He llegado a pensar que parece mentira que los cómics existan. Un proceso creativo tan complejo que engloba guión, storyboard, el propio dibujo, entintado, color, trabajo de ordenador... seguro que toda esta retahíla ha echado para atrás a más de un atrevido que ha osado enfrentarse a este mundo. Sin embargo, la prueba irrefutable de que hay quien se atreve con ellos es la cantidad de publicaciones que tenemos a nuestra disposición.
Guarnido nos habla de la importancia de la luz y del color a la hora de ambientar cada escena y su decoración. Hay que tener en cuenta la hora del día, la estación del año y el tiempo meteorológico para que todo cuadre a los ojos del lector y ninguna viñeta desafine en la composición final.
Al observar los distintos bocetos para cada situación y compararlos con el resultado final, tengo la sensación de que son tan iguales y tan distintos a la vez, que sólo hago que admirar cada vez más el trabajo del dibujante ante la cantidad de decisiones que debe tomar para lograr un buen trabajo.
Echo de menos a Blacksad y me iba a atrever a pedir un nuevo número, pero después de ver la cantidad de trabajo que cada volumen lleva detrás, me voy a cortar un poquito y voy a dejar que los autores se tomen el tiempo que crean necesario para su elaboración. 
Y hablando de autores, no hay que olvidar al guionista Díaz Canales. Quizás muchos os preguntaréis que pinta un guionista en un libro dedicado al proceso de creación de la parte visual del cómic. Pues mucho, porque sin guionista el dibujante no tendría las referencias necesarias para dar forma a las imágenes que relataran la historia con la coherencia y comprensión necesarias.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Apocalipsis Z de Manel Loureiro.

"Alguien ha abierto la puerta del infierno y ya se empieza a notar el calor"

De la mano de un abogado gallego cuyo nombre no nos será revelado, viviremos su particular experiencia frente al apocalipsis que cambiará el curso de la humanidad tal y como la conocemos en estos momentos. A través de los apuntes en su diario, acompañaremos a nuestro hombre en su diáspora en pos de la supervivencia desde Diciembre de 2005 hasta Marzo de 2007. Desde los sorprendentes momentos iniciales tratando de comprender la extraña situación que se le viene encima, hasta la lucha más cruenta una vez superado el susto inicial. Todo ello englobado en una tragicomedia donde algún momento para el humor sólo será un espejismo antes de caer de nuevo en la más absoluta de las desgracias, donde quizás la mayor sea darse cuenta de que las terribles criaturas en las que se han convertido los antiguos humanos no son el único peligro que nos acecha.
A diferencia de otras historias de zombies que hemos conocido, esta nos resulta tremendamente cercana y creíble. El hecho de que la acción parta de Galicia, en ciudades y lugares que hemos visitado en alguna ocasión, nos hace sentir mucho más dentro de la acción. La actitud y forma de pensar del protagonista, así como la manera en que se enfrenta a los zombies, que no podríamos catalogar de otra forma que "a la española", nos ayudan a identificarnos con él de manera absoluta. Ver las noticias en Telecinco o Antena 3, aprovisionarse en un Carrefour, o escuchar mensajes de políticos conocidos o incluso de la familia real en lugar del típico Presidente de los Estados Unidos completan esta sensación.
Manel Loureiro lo tiene todo bien hilado. Va preparando el terreno para que el abogado y sus circunstancias hagan frente al holocausto que sin comerlo y sin beberlo pende sobre su cabeza. Te reirás muchas veces, pero seguro que muchas más te pondrás en su pellejo y lo pasarás mal. Puede que acabes un poco harto de sangre reseca oxidada y de tanta estampa dantesca o salida del infierno, pero este libro merece mucho la pena.
Más información sobre este libro y su continuación (que no tardará en pasar por aquí) en: http://apocalipsisz.es/

martes, 9 de octubre de 2012

La Zona Uno de Colson Whitehead llega al blog.

Gracias a Editorial Planeta llega al blog una nueva historia de zombies. Antes de empezar un libro no me gusta leer nada que me pueda revelar su contenido, así que he tenido sumo cuidado con el material enviado por la editorial. Lo mínimo que puedo decir es que la acción transcurre en Nueva York y que como he citado antes, va de zombies. Al autor no lo conozco de nada, pero por lo que tengo entendido es la primera vez que se atreve con este mundillo y que con anterioridad escribió algo sobre el gremio de ascensoristas (menuda diferencia). 
Como véis, intento ser lo menos explícito antes de leer la Zona Uno. Si eres más curios@ o te da igual conocer algo más de esta obra antes de esperar a que me lo lea y publique la reseña, te dejo el enlace del autor y el booktrailer para abrir boca.

ZONA UNO, la nueva novela de Colson Whitehead, uno de los mejores escritores de la nueva generación de novelistas americanos. El autor nos sorprende con una novela al estilo de la serie "The Walking Dead"; una reflexión sobre la decadencia psicosocial, económica y sobre todo moral de la sociedad actual.

P.D. Una última advertencia: Zona Uno no se parece a nada de lo que hayas leído hasta ahora...

lunes, 8 de octubre de 2012

Costumbres futboleras.

Hace unos meses llevamos a nuestro hijo al fútbol. Dada su temprana afición por este deporte y que se nos presentaba una buena oportunidad para asistir toda la familia junta, no dejamos pasar el momento y acudimos al Estadio Helmántico para que el chaval viera un campo y unos futbolistas de verdad en vivo y en directo.
La primera reacción fue muy buena, cantando el himno local y después viendo los primeros compases del encuentro. La cosa se empezó a torcer cuando el niño se empeñó en saltar al césped. A él lo que le gusta es jugar y no quería dejar pasar la experiencia de meter unos goles en un campo tan grande. Lo convencimos más o menos diciéndole que ese campo era sólo para mayores y que el policía local no nos iba a dejar pasar. Cuando la Unión marcó el primer gol, el estruendo causado por el público en su celebración asustó al muchacho y empezó a llorar. Normalmente se le pasa cogiéndolo y dándole algo de comer para distraerlo. A tal fin, mi mujer quiso sacar el bocadillo que llevábamos para comerlo en ese momento y entretener un poco al niño. Yo la paré de inmediato, diciéndole que el bocadillo era para el descanso, cosa que no comprendió muy bien hasta que el árbitro pitó el final de la primera parte, dándome entonces la razón. Se quedó alucinada cuando la mayoría de la grada empezó a sacar "flautas" envueltas en papel de aluminio, y poco a poco el olor a chorizo y a tortilla de patatas inundó el estadio. Y es que el descanso en el fútbol es para comer el bocadillo. Otras costumbres que me gustan menos son las de los fumadores de puros, que parecen querer compartir su nauseabumdo humo con todos los presentes, o los comedores de pipas que lo dejan todo perdido de cáscaras.
En la segunda parte y gracias a la ingesta, el chaval estuvo bastante tranquilo disfrutando del espectáculo, pero poco a poco se fue aburriendo y de nuevo quiso saltar al campo, así que al final nos marchamos un poco antes de que acabara el encuentro. Le dije que si quería jugar en ese campo tendría que entrenar mucho y a lo mejor algún día lo conseguía. Quién sabe...
Aprovecho la oportunidad para dar ánimos a la Unión Deportiva Salamanca, que va muy bien en lo deportivo pero en lo económico ha estado a punto de irse al garete. Parece que por lo menos hasta final de temporada se ha salvado. Yo no la sigo mucho, aunque le tengo cariño al equipo, y conozco unos cuantos amigos que sienten los colores albinegros como el que más. Por toda esta gente es importante que este club no desaparezca, así que ¡Hala Unión!

viernes, 5 de octubre de 2012

Los Mitos de Cthulhu de Breccia & Lovecraft.

Ha vuelto a pasar. Los chotacabras revolotean y chillan sin cesar sobre mi casa. De nuevo las páginas prohibidas del Necronomicón han sido leídas. Ojos profanos e irresponsables han invocado a las criaturas que deberían seguir dormidas durante eones. Y yo vuelvo a tener pesadillas...
Las lecturas de Lovecraft estimulan mi mente de una manera sobrecogedora. A través de sueños despiertan en mí creencias remotas de abominables entes que poblaron la tierra antes que nosotros los humanos y quizás por esta razón les pertenece. A lo mejor tienen razón y sólo somos unos invasores temporales que seremos borrados del mapa cuando llegue el momento oportuno y los primordiales vuelvan a tomar lo que es suyo. Ya me han visitado los hombres-pez y no son nada agradables, y mucho menos lo son las flautas que entonan melodías oníricas que me atraen sin cesar hacia el abismo.

No puedo decir que los dibujos de Breccia sean atractivos a la vista, aunque tampoco es el lugar apropiado para recrearnos con imágenes preciosistas. El universo Lovecraft es terrible y así debe ser reflejado. En un blanco y negro de altisimo contraste, lo real se muestra claro y conciso y lo extraño y fatal diluído y amorfo. Breccia consigue alterar nuestra conciencia acompañando a la salmodia de los textos lovecraftianos con negras siluetas, acuarelas diluídas y distintos tipos de collage. Incluyendo fotografías de ciudades y lugares sobre los que dibuja a los personajes principales o recortando formas cuadrangulares para mostrar pasadizos sin fin y laberintos de donde será muy difícil salir con vida o con la cordura indemne.
Pero no todo es terrible para los que se aventuran en estos mundos. Tanta pesadilla y mente sobreestimulada da también sus buenos frutos en forma de inspiración. En este caso dos posibles historias que tengo ya cuidadosamente anotadas en mi libreta de ideas para desarrollar. Esperemos que no tengan que pasar eones para que crezcan y se desarrollen con éxito.


martes, 2 de octubre de 2012

Bosque Mitago de Robert Holdstock.

Un bosque.
Una guerra.
Una casa al lado del bosque.
Una familia rota.
Un misterio.

El joven Steven Huxley nos contará en primera persona su experiencia al volver a Refugio del Roble, su casa familiar, tras combatir en la Segunda Guerra Mundial. Pronto se dará cuenta de que el Bosque Ryhope es capaz de interactuar con los humanos que viven cerca, a la vez que los humanos también pueden hacerlo pero de forma inconsciente. Con un pesimismo latente, lo que parecía ser un cuento de hadas se transformará en algo muy diferente.
Muchas recomendaciones de distintos blogs me han llevado a la lectura de este libro que desconocía por completo. A mí no me ha llegado tanto, quizás por el hecho de que venga de leer al maestro Martín que pone el listón muy alto, pero destacaré los aspectos que me han llamado la atención.
La idea principal del comportamiento del bosque y los humanos que se acercan a él me parece muy curiosa y original. Los bosques siempre han sido un lugar propenso al misterio y a ocultar criaturas misteriosas, pero este bosque es realmente especial. Yo me cuidaría mucho de acercarme por allí, no fuera que mi mente calenturienta me diera algún disgusto (qué difícil es a veces hablar de un libro sin desvelar su contenido). 
Además, dentro de la historia principal encontraremos varias leyendas insertadas que harán que la lectura sea como una caja sorpresa que contiene a su vez otra caja sorpresa más pequeña y así sucesivamente, hasta englobar un conjunto de pequeños relatos flotando alrededor de los personajes principales.
Menciona de pasada el círculo de piedras de Avebury en el condado de Wiltshire, que tuve el enorme gusto de visitar (ver enlace), y ahora de recordar, así como una alusión a las líneas leys, de las que había oído hablar con sumo interés en su momento y que luego cayeron en mi olvido.
Para terminar, reconozco que me ha defraudado un poco debido a las expectativas que había creado, aunque como he contado anteriormente, tiene unos cuantos detalles aprovechables.

lunes, 1 de octubre de 2012

Invocación de R'hllor, Señor de la Luz.


Starring: Guardián del Fuego de Playmobil.
Doblaje: Licerrock Gibson.
Guión: George R. R. Martin.


P.D.: Si todo esto te suena a chino, lee la Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin y encontrarás la respuesta.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Crónicas Surferas: Unos días después.

Al volver a casa unos días después, una sensación latente de vacío, de falta de algo comienza a tomar forma. Me siento atrapado sobre tierra firme y echo de menos la libertad del mar. Esta sensación se acrecienta si sopla viento del oeste, que trae hasta mi casa el aroma del mar pese a estar a más de trescientos kilómetros de distancia.
Mi cuerpo tonificado me pide ejercicio y actividad, y ya que no va a poder ser sobre una tabla de surf, lo engañaré de la mejor manera posible con otro tipo de ejercicio que nos ayude a superar el mono de olas. Veo en el telediario a Kelly Slater, uno de los surfers más laureados de todos los tiempos, que sigue ganando campeonatos a sus cuarenta años. Esto anima.
Se va a hacer largo el largo periodo de secano que nos viene por delante, pero siempre nos quedará el recuerdo de la semana que pasamos en Asturias disfrutando de su gastronomía, de sus gentes y sobre todo del surf. ¡Volveré!

sábado, 29 de septiembre de 2012

Crónicas Surferas: Día 5.

Y así llegó el último día de nuestra experiencia surfera. Tristes por ser la última oportunidad de coger olas e intentar por fin subirnos a la tabla con un poco de decencia. La verdad es que para ser el último día, fue el mejor para nosotros físicamente. Después de una semana agotadora, parecía que al fin habíamos cogido la forma física y había que aprovecharlo.
 










Al principio hubo pocas olas, pero a medida que la marea fue bajando, la frecuencia aumentó paralela a nuestro disfrute. Y es que las olas son realmente adictivas, una vez te pica el gusanillo, no piensas en otra cosa que no sea en otra ola más y otra más y más. Se notan nuestros progresos sobre la tabla, los continuos vaivenes de los días anteriores han fortalecido nuestro equilibrio y estamos cada vez más compenetrados con la tabla. Volvemos a coger varias olas de rodillas y por fin algún segundo de pie sobre la tabla, suficiente para que nuestras ganas de surfear se disparen y volver lo más pronto posible para continuar aprendiendo.
Agradecimientos

En primer lugar, y no podía ser de otra forma, agradecer el tiempo compartido a mis dos compañeros de fatigas en el mar Ms. R Y Fer. La compañía y los ánimos mútuos han servido para hacer esta experiencia más inolvidable si cabe. A Iván que nos acompañó durante dos días y compartió su saber con nosotros, y a su compañera Pili por las fotos y por cuidar de nuestras cosas. También a un chico con perilla cuyo nombre nunca supe ni hizo falta, y con el que tuve breves conversaciones entre ola y ola y cuyos conocimientos surferos me fueron de gran utilidad.
A Mrs. Gibson por organizar el viaje y estar siempre pendiente de nuestras necesidades, y por muchas de las fotos que ilustran estas narraciones. Igualmente a MJ, FAM y los pequeños Rodrigo, Inés y Daniel, que jugaron sobre la arena con las tablas y puede que dentro de unos años nos den mil vueltas sobre ellas.
Y como no, a Hugo, David y Laura, monitores de la Escuela Asturiana de Surf que estuvieron con nosotros en esta iniciación, aconsejándonos, puliendo detalles y corrigiendo nuestros errores para que disfrutáramos de la mejor manera del surf.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Crónicas Surferas: Día 3 y 4.

Lo que iba a ser el Gran Miércoles para unos confiados, altivos e inexpertos surfers se convirtió en una dolorosa vuelta a la realidad. El mar nos puso en nuestro sitio bajándonos los humos. El viento revolvía el mar y abundaban las olas pequeñas y sin fuerza para llevarnos. Además costaba mucho volver a entrar al mar y la corriente era fuerte y nos arrastraba hacia las cercanas rocas, por lo que nos tocó remar más de lo calculado en un principio con la consiguiente pérdida de fuerzas.
Pese a todo, conseguimos ponernos de rodillas e incluso en alguna ocasión poner un pie sobre la tabla. Con rapidez el agotamiento hace mella en nosotros, pero las ganas pueden y luchas por coger una ola más, aunque al final acabes comiéndotela de pico y tragando más y más agua. La remada inicial de entrada al agua fue demoledora para mi. Yo remaba y remaba pero la tabla no avanzaba, lo que hizo que en algún momento viera peligrar mi salud y mi integridad, con un calambre en mi pierna derecha que puso la guinda al pastel.
El futuro del Surf











El continuo movimiento del mar fue una prueba de fuego para acabar de dominar el equilibrio sobre la tabla, ya fuera tumbado como sentado. Y así acabó el día, con las orejas gachas, un montón de agujetas y alguna que otra magulladura en nuestros cuerpos.
El día 4 no pude acudir al curso por una contingencia familiar, pero por lo que contaron mis compañeros fue un día idéntico al 3: mucho viento, el mar en continuo movimiento y más cansancio y desánimo sobre nuestros maltrechos cuerpos, aunque las ganas de seguir adelante no desaparecieron en ningún momento.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Crónicas Surferas: Día 2.

El segundo día hubo menos olas y muchos dolores. Nuestra falta de forma física se hizo patente en forma de agujetas sobre nuestros doloridos músculos. Y eso que había estado haciendo algo de gimnasia en casa para prepararme, aunque se ve que fue claramente insuficiente. El calentamiento fue corto y matador, pero pronto los músculos entraron en calor y de nuevo al agua. La pega fue que en lugar de ir andando por la playa hacia la zona de olas, los monitores nos obligaron a ir remando para practicar esta parte del surf, y esto acabó con buena parte de nuestras reservas energéticas. Mirábamos de reojo a los chavales más jóvenes que ya habían estado otros años en el curso y la envidia nos corroía al ver lo bien que se manejaban sobre las olas. Olas que no nos servían a nosotros pero a ellos con su peso les iban de maravilla.
Este día hubo muchas menos olas que el primero y tuvimos que ser más selectivos a la fuerza. Esto ayudó a conservar más o menos nuestras débiles fuerzas y superar la jornada con algo de decoro. Todavía no sabemos elegir bien las olas ni el momento de cogerlas, si lo haces muy pronto la ola se va sin ti y si te demoras la tabla hace un picado que te manda a tragar agua y a limpiar tus orificios corporales. Otras veces es la ola la que te coge a ti y te lleva hacia la orilla sin que tú lo quieras. Todo muy divertido. Sin embargo, los progresos se hicieron evidentes, consiguiendo ponernos en alguna ocasión de rodillas sobre la tabla y alguno de mis compañeros casi de pie. Todo esto nos dio ánimos para afrontar el día siguiente, que fue denominado como el Gran Miércoles en honor al título de la película.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Crónicas Surferas: Día 1.

A las 10 de la mañana nos presentamos en San Antolín con la desagradable sorpresa de comprobar que lo que ayer tarde sólo había sido una humareda se había convertido en un incendio que había calcinado casi toda la montaña. Nos acompañaba como invitado de excepción un helicóptero que a base de dar viajes al mar en busca de agua, luchaba para apagar el fuego. Poco después, ya metidos en el agua, la combinación de surf y el helicóptero sobre nuestras cabezas nos trajo recuerdos de la película Apocalypse Now y sus celebérrimas valkirias.



Aparte de este episodio colateral, nuestras ansias por empezar a surfear crecían por momentos. Poco a poco fueron llegando los que serían nuestros compañeros de curso y nuestros monitores de la Escuela Asturiana de Surf; chicos y grandes en un gran ambiente de camaradería antes de afrontar la primera gran prueba: ponerse el traje de neopreno.
Y cayó uno de los mitos. Una vez elegida la talla, el traje de neopreno se adaptó a nuestros cuerpos como si de una segunda piel se tratase resaltando nuestras “redondeces” acumuladas durante el sedentario invierno sin mayor problema. Después vino “el invento”, que no es otra cosa que la cuerda o cable que une tu tobillo con la tabla para que permanezcan juntos y ninguno se pierda en la inmensidad del mar. En inglés se llama leash y, según nos dijeron, en Canarias “amarradera”, pero en el Norte se llama “el invento”. Y ya sólo quedaba una de las partes más importantes para poderse meter en el agua a surfear: la tabla. Una tabla grandota especial para gente torpona como nosotros que empieza en esto del surf, forrada de un material antideslizante y que poco tienen que ver con las tablas de verdad, esas más pequeñas, de diseño más afilado y que hay que encerar para que no resbalen. Pero esto es materia de cursos superiores.
Y ya a pie de playa, comenzamos con los calentamientos y las primeras lecciones sobre la tabla: cómo colocarse para remar, cómo coger la ola y cómo subirse a la tabla para surfear. Todo muy bonito sobre la arena, pero la hora de la verdad llegó en el agua.
Podríamos comparar lo que vivimos con aprender a caminar o ir en bicicleta. Vas dando pasos inestables, te caes unas cuantas veces y poco a poco le vas cogiendo el tranquillo. Al principio cuesta el simple hecho de tumbarte en la tabla y remar, cuando vas cogiendo estabilidad pruebas a sentarte para esperar las olas (yo esto el primer día no fui capaz de conseguirlo), y finalmente y con un poco de impulso de los monitores, coger alguna ola y empezar a tragar agua como un campeón.
Parece mentira lo adictivo que pueden ser las olas. Pese a los continuos revolcones, tragos de agua y el creciente agotamiento físico, el rato que pasamos en el agua se hizo muy corto y nos moríamos por seguir intentando coger olas. Todo esto lo pagamos durante la tarde y noche siguientes, con el cuerpo reventado pero la cabeza llena de olas y deseando que llegara el día siguiente.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...