Blog personal de Mr. Gibson donde expresa con total independencia sus opiniones sobre últimas lecturas, grupos musicales, cervezas del mundo, noticias de actualidad, deportes, guitarreo y todo en lo que crea conveniente mostrar su opinión.
Amigo/a, tus comentarios son bienvenidos

Visita la colección de guitarras al final del blog. ¡Cada día crece un poco más!

domingo, 17 de noviembre de 2013

Quinto aniversario del Blog

Y van cinco.  Y de nuevo se me ha vuelto a pasar la fecha, cosa que no es de extrañar porque si me suele pasar en condiciones normales, como no iba a ocurrir con los vaivenes, idas y venidas que llevamos este año por la tierra de los Gibsons. Y como es natural y de recibo, tampoco ha sido posible realizar enseñas conmemorativas ni eventos de celebración.
La cuestión fundamental y que quiero resaltar, es que pese a los irregulares flujos de redacción que llevo ultimamente, seguimos vivitos y coleando. Con un tintero a punto de reventar de lleno que está, y que en cuanto las circunstancias dejen que se destape del todo va a empezar a derramar contenidos almacenados por doquier. Mientras este momento llega, creo que la mejor manera de expresar este sentimiento es con buena música, elegiendo este tema de Pearl Jam que es uno de mis favoritos desde tiempos inmemoriales. Gracias por su paciencia y espero les guste tanto como a mí.

lunes, 11 de noviembre de 2013

O Apóstolo a los Oscars

Sí señor, sí señor, que cantaban los Leño. Al fin una buena noticia entre tanta mediocridad política-económica-laboral. Y es que aunque a mi el tema de los Oscars ni fu ni fa, si se hace justicia son tan válidos como otra herramienta cualquiera.
Hace más o menos un año que contábamos por aquí las peripecias de la película O Apóstolo, que pese a tener muy buena acogida crítica y obtener numerosos premios internacionales, había pisado bien poco las carteleras nacionales (ver enlace). Pues bien, ahora salta la noticia de que ha sido preseleccionada para optar a la mejor película de animación en los Oscars. Como bien decía Mrs. Gibson en los comentarios a aquella entrada, en este nuestro país parece que si no te valoran fuera aquí no te hacen ni caso, dándole valor al dicho "nadie es profeta en su tierra".
A pesar de que la competencia será feroz, le deseo lo mejor al Apóstolo y sus creadores, no por el premio en sí, sino para que le den en las narices a unos cuantos de los que hicieron posible que ni yo ni otros tantos pudiéramos verla en los cines. A lo mejor dentro de unos meses les toca reponerla y tragarse sus acciones, cosa que seguro les importa tres narices. Ojalá estas situaciones duren poco y deje de dolerme ya este país que me duele casi desde que tengo uso de razón para darme cuenta de ello. ¡Suerte Apóstolo!

viernes, 8 de noviembre de 2013

El Guardián entre el Centeno de J. D. Salinger

Reconozco que este libro no lo he leído con una motivación muy especial sino por un par de razones un tanto frívolas: primero por su pequeño tamaño que me venía bien para insertar entre otras grandes lecturas que tenía entre manos, y la segunda por simple curiosidad hacia una obra que figura entre  las más leídas entre los asesinos y pirados que suelen llenar las portadas de los periódicos o los titulares de los telediarios por sus funestas acciones, a lo que creo que también contribuye la peculiar vida de su autor, además de que nunca terminas de sacar relaciones que parten de este libro.
Supongo que al tratarse de un clásico de la literatura la mayoría lo ha leído o sabe de qué va, así que vamos a dejar libre el torrente de comentarios sin preocuparnos de desvelar detalles de la trama, aunque tampoco sea muy importante en este caso.
Durante un breve transcurso de tiempo acompañaremos a Holden Caulfield, un adolescente de 17 años bastante perturbado mentalmente por una serie de situaciones de lo más delirante donde predominan el consumo de alcohol, el deseo sexual y sobre todo la personalidad intransigente y atormentada, a la vez que bastante sutil y acertada, del joven protagonista. ¿Qué loco no tiene momentos de lucidez? La sensación general mientras leía el libro ha sido de espectador poco implicado porque estos desórdenes mentales los vivo a diario y ya no me llaman la atención, aunque debo confesar que me he reído en varias ocasiones con su humor bastante negro.
El aspecto más positivo ha sido encontrarme de nuevo con el poeta Robert Burns, ya que de uno de sus versos proviene el título del libro. No sé si lo he comentado antes en el blog, pero tengo una relación bastante curiosa con este autor, ya que suelo cruzarme con él de manera inesperada en mis viajes. No recuerdo bien donde empezaron estos extraños encuentros, pero se han ido repitiendo en Londres, Edimburgo y Nueva York de forma bastante divertida a la vez que intrigante. Prometo ordenar mi memoria y darle un huequito por aquí (sine die, dadas las circunstancias).
Por otro lado sigo sin ver el motivo que relaciona la obra con los asesinos que la toman como obra de cabecera, quizás sea una especial conflicidad con el protagonista debido a que compartar algún rasgo psicótico. Supongo que en 1951 y los años posteriores a su publicación tuvo que generar bastante polémica su contenido, pero a día de hoy creo que ha perdido toda esta carga porque en estos tiempos que vivimos estamos más que curados de espantos y acostumbrados, desgraciadamente, a todo tipo de locuras y crueldades.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Maneras de vivir: Leño y el origen del Rock Urbano, Biografía Oral por Kike Babas y Kike Turrón

Coincidiendo con la salida del último disco de Rosendo ha llegado a mis manos (vía biblioteca) esta magnífica edición sobre Leño, banda donde el madrileño se forjó un lugar para la posteridad en la historia del rock. Y digo magnífica porque es una edición de lujo con tapa dura a todo color con multitud de fotografías, y añado original por su diseño al viejo estilo de las cintas cassettes que tanta vidilla nos dieron hace no tantos años.
Y no sólo es interesante por tratar la historia de Leño, sino que lleva asociada de forma inherente e inseparable la historia del naciente rock en nuestro país, que por aquellos finales de los setenta y principios de los ochenta estaba más que verde. Aunque anteriormente había habido bandas en el país, el freno impuesto por la dictadura había impedido que eclosionara una corriente multitudinaria como la sucedida años antes en otros países como Inglaterra o los Estados Unidos. Lo cierto es que llegado el momento, el rock explotó y unos supieron manejarlo mejor que otros.
Leño antes
Catalogados como rock urbano, Leño siempre estuvo a medio camino entre los primeros grupos tipo Asfalto o Topo más sinfónicos, y el germen de lo que luego serían grandes bandas del Heavy Metal como Barón Rojo o Obús, situación que se acentuó aún más al nacer la movida madrileña y todos los grupos “modernos” que aquello trajo. Los propios Leño siempre dijeron que ellos eran sólo rock and roll y bien de acuerdo estamos.
Leño nació de la unión de un incipiente guitarrista fan de Rory Gallagher que escapó en estampida de la banda Ñu, huyendo de las desavenencias con su cantante y flautista José Carlos Molina (todo un personaje), con Tony Urbano y Ramiro Penas, dos catalanes emigrados a la capital. Horas y horas de curro en el local de ensayo fueron dando forma a una pedazo de banda que por haber surgido en aquellos años tuvo que pagar el pato y numerosas novatadas que al final significaron su final. La compañía discográfica los sangró todo lo que pudo y más, llegando incluso a registrar su nombre sin su consentimiento y un millar de tropelías más que casi mataron de hambre a unos músicos que ganaban en fama pero que eran mantenidos en buena parte por sus comprensivas parejas. Los medios tampoco ayudaron mucho salvo contadas ocasiones como la de nuestro admirado Paco Pérez Brian, que por aquel entonces hacía sus primeros pinitos en la radio con el programa El Búho, o la del incombustible locutor radiofónico “El Pirata” que también arrimó el hombro en la revista Heavy Rock.
Leño después
Esta bien denominada biografía oral narra con todo detalle los pocos años que duró la banda a través de los testimonios de multitud de personajes que tuvieron relación con la banda: músicos, empleados de las discográficas, periodistas... Es curioso ver como muchas veces entre ellos mismos se contradicen al narrar los mismos hechos, al haberlos vivido cada uno de una manera diferente. Curiosidades y anécdotas hay muchas, me quedo con la grabación en Londres de su disco Corre, corre, donde Rosendo tuvo ocasión de coincidir con su héroe e ídolo de la guitarra Rory Gallagher, aunque su timidez impidiera que el encuentro fuera más fructífero; la ardua tarea de creación de las letras por parte de Rosendo, intentando siempre que hubiera algún significado más allá de la rima o los peligrosos escarceos con las drogas que en aquella época estaban también en su apogeo.
Los Kikes y su obra
Al final del libro los autores narran como crearon el libro, labor muy interesante y costosa llevada a cabo muchas veces en contra del reloj porque algunos de los protagonistas iban pasando a mejor vida o porque otros eran imposibles de localizar. Se suele decir “de tal palo tal astilla”, pues este leño dio muchas astillas en forma de futuros músicos que vieron sus directos cuando eran chavales, quedando marcados e influidos en la música que posteriormente harían con sus bandas. Leño, una banda de rock auténtica sin más, y como bien decía El Pirata: “Leño pa siempre”.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...