Blog personal de Mr. Gibson donde expresa con total independencia sus opiniones sobre últimas lecturas, grupos musicales, cervezas del mundo, noticias de actualidad, deportes, guitarreo y todo en lo que crea conveniente mostrar su opinión.
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Visita la colección de guitarras al final del blog. ¡Cada día crece un poco más!

jueves, 29 de noviembre de 2012

Los Hijos de la Tierra 1: El Clan del Oso Cavernario de Jean M. Auel.

Cuántos años oyendo hablar (y bien) de esta serie y nunca le prestaba atención ni me planteaba leerla. Ha tenido que ser a través de una propuesta de lectura conjunta con Mrs. Gibson la que ha conseguido que dé el paso adelante para adentrarme en los Hijos de la Tierra, y desde aquí se lo agradezco porque ha merecido mucho la pena.
Mis conocimientos de temas prehistóricos son bastante básicos y datan de mi época escolar, así que poco puedo opinar o discutir a Jean M. Auel sobre su documentación acerca del tema. Sin embargo, me he dejado llevar de su mano con toda mi buena fe y creo que con buen tino porque la autora explica, justifica y detalla todo lo que le ocurre a nuestros ancestros protagonistas de la obra. A mí me ha convencido de sobra y desconozco si algún experto paleontólogo le ha tirado alguna piedra en forma de crítica, cuestión que la verdad me importa bien poco porque he disfrutado mucho con esta lectura que os recomiendo sin ninguna duda.
Sin contar mucho de la trama por si queda por ahí algún rezagado que no la haya leído hasta ahora como yo, decir que me ha encantado compartir mi tiempo con los neanderthales y conocer sus costumbres. Aunque sean (o fueran) unos machistas, su religión, su medicina, sus cacerías, sus reuniones, su forma de vivir la sexualidad, su comunión con la naturaleza, su forma de enfrentarse a la enfermedad y a la muerte son realmente curiosas y dan mucho que pensar. ¿Realmente hay tanta diferencia entre su sociedad y la nuestra? Me temo que aunque hayan pasado varios miles de años y se hayan extinguido, todavía llevamos en nuestros genes algún trocito suyo. 
Hunting the Cave Bear, Zdeněk Burian, 1952
En resumen, el libro podría definirlo como un proceso de aprendizaje para el gran examen que es la vida, si apruebas vives y si suspendes mueres. Así de complejo y así de sencillo al mismo tiempo. Y para teminar una curiosidad: es alucinante ver como están de ajados los ejemplares de las bibliotecas que he curioseado, a saber por cuantas manos han pasado esos libros... Si tenéis tiempo libre comprobadlo por vosotros mismos en vuestras bibliotecas de referencia, me apuesto lo que queráis a que de estreno no están. Proximamente en este blog el siguiente capítulo de la saga: El Valle de los Caballos.
Y en cuanto a la experiencia de lectura conjunta, ha sido muy satisfactoria porque hemos ido comentando la obra casi a la par, aunque Mrs. Gibson iba bastante más adelantada que yo, y parece que disfrutas más de la lectura al tener alguien con quien compartirla en tiempo real. En el siguiente volumen repetiremos.

martes, 27 de noviembre de 2012

The Chris Robinson Brotherhood: Big Moon Ritual y The Magic Door.

Año prolífico este 2012 para la hermandad del Señor Chris Robinson y su voz de cuervo negro. ¿Será quizás por los acontecimientos que vendrán en menos de un mes? Pero dejemos a un lado nuestro negro futuro para disfrutar de un buen puñado de canciones que nos alegrarán el alma, abriendo nuestros espíritus a nuevas experiencias sonoras sin necesidad de utilizar "sustancias añadidas" para tal fin.
Empezando por Big Moon Ritual, nos topamos con canciones muy largas que van desde los siete a los doce minutos de duración. Aviso que no es disco para una sola sesión, hay que escucharlo un par de veces con atención y en el ambiente adecuado para saborearlo y sacarle todo el partido que lleva dentro. La conocida voz de Chris nos sirve de anfitrión para entrar en el ritual, donde las guitarras de Neal Casal (me recuerdan un montón a los Television), las melodías oníricas del otro cuervo negro Adam MacDougall al teclado, el bajo con toques reggae de Mark "Muddy" Dutton y los ritmos de George Sluppick nos harán elevarnos más de una vez durante sus interpretaciones. ¡Qué pedazo de banda señores! Según voy escuchando el disco mis pelos se erizan cada dos por tres y cada canción que pasa me gusta más. Por elegir un tema me quedo con Tomorrow Blues, aunque podría haber sido cualquiera la agraciada.
Y después del ritual abrimos The Magic Door. Comienza con Let's go, Let's go, Let´s go, un cañón que podría haber sido firmada por la Creedence y nadie habría notado la diferencia. Aquí las canciones son más cortas exceptuando Vibration & Light Suite, una empanada psicodélica de estilo disco-funk-galáctico de catorce minutos de duración y que es la única que se hace un poco pesada. Nos encontramos con Appaloosa, una vieja conocida del último trabajo de los Black Crowes y tres versiones: Blue Suede Shoes, Girl I love you y Bright Lights Big City. Muy buena versión de la archiconocida por ser interpretada por Elvis y mucho mejor la de Jimmy Reed.
Un consejo les doy señores: si quieren volar, evadirse, olvidar la crisis y todo ello sin dejarse la salud por consumir lo que no deben, únanse a la hermandad y acompañen a Chris Robinson y a su banda en este sugerente y agradable viaje sonoro. Por cierto, alucinantes los diseños de cartelería de la banda, no he podido la resistir la tentación de incluir unos cuantos.


lunes, 26 de noviembre de 2012

Harley-Davidson, Historia y Leyenda de Alain Carrier.

Buscando un primer paso para adentrarme en el mundo de las motos de categoría, encontré este librito en la biblioteca del barrio. Pensaba que me sería útil como introducción en este tema como lo han sido en el pasado otros sobre vikingos y demás. Sin embargo no ha sido así, y el hecho de que aparezca en el blog es para comentar unas cuantas curiosidades que me han resultado bastante divertidas o anecdóticas.
Empezaré por el lugar donde lo encontré: la biblioteca del barrio como he dicho antes, pero lo curioso viene porque estaba en la sección infantil. No es que yo sea un moralista, pero viendo la portada y algunas páginas del interior sólo puedo pensar que la biblioteca es muy grande y con muchos departamentos como para que la pongan en la zona infantil.
Y en cuanto al contenido, poca cosa que sacar en claro porque es un libro mal traducido y muy desordenado, con el único aliciente de tener un montón de fotografías de motos de todas las épocas (las de chicas ligeras de ropa son bastante cutres). Destacar los orígenes de la marca en Milwaukee (Wisconsin) a manos de Arthur Davidson y William S. Harley, el empuje que consiguieron al vender sus motos a la policía y al ejército, su competencia con la marca Indian... Elogios cromados de la pereza preparados para customizar a gusto del propietario es una buena definición para estas motos, que han contado con dueños tan famosos como Bill Gibbons de ZZ Top por poner un ejemplo, que posee un modelo muy peculiar llamado Hogzzilla. Y para acabar, una frase extraída del libro por su peculiaridad: “Un biker no concibe su universo sin su moto, su cerveza favorita y su novia”, toda una declaración de intenciones de lo más respetable.
Seguiremos buscando una mejor manera de conocer más acerca de estas máquinas tan deseables y elegantes, cuyos motores rugen de una manera tan característica y agradable para nuestros oídos.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Los Muertos Vivientes Libro Uno (Kirkman - Moore - Adlard - Rathburn)

Hace un par de años vi la primera temporada de la serie The Walking Dead y la verdad es que me dejó indiferente. Aparte de algunas situaciones interesantes y unos zombies bien logrados, no me atrajo lo suficiente como para continuar visionando las temporadas siguientes. Por esto, al comenzar la lectura de este cómic (que desconocia que era la semilla de la serie) y ver el idéntico comienzo me surgió la duda de seguir adelante y repasar todo lo que ya había visto en televisión o darle carpetazo al cómic. Quizás fueron los dibujos claros y el ritmo frenético de la narración lo que me hizo continuar... 
No lo sé, pero acerté...
Rick Grimes, el policia superviviente que despierta en el hospital tras ser herido de bala y se topa de bruces con la nueva realidad zombie, pronto cambiará lo visto en la serie para seguir otros caminos diferentes en el cómic. Esta dualidad me ha confundido en la etapa inicial del libro porque lo que iba leyendo se enfrentaba a los recuerdos que tenía de la serie, formando en mi cabeza una mezcolanza de la que salí en cuanto nuevas escenas desconocidas para mí llegaron y me atraparon. 
Y es que como apuntan los autores al final del cómic, querían que en esta epopeya los zombies fueran lo de menos, y se viera en realidad los cambios en la vida de los supervivientes. Lo logran a la perfección porque pronto veremos como se enfrentan a su nueva vida, unos con el dolor de la pérdida de los seres queridos, otros al encontrarse con nuevas parejas en una huída de la soledad que los rodea... El instinto de supervivencia aflora y se puede llevar por delante a cualquiera, las mentes sufren y se desequilibran rozando o incluso tocando la locura; entonces surge la pregunta ¿merece la pena vivir así o es mejor quitarse del medio? Se hacen necesarias nuevas reglas para organizarse y subsistir ante la nueva situación, pero hay diferentes opiniones y no es fácil ponerse de acuerdo. El método de ensayo-error no es la mejor receta para solucionar el problema.
En cuanto a los dibujos, se ve claramente como evolucionan a lo largo del libro. Al principio abunda la claridad y los tonos grises, pero según se va desentrañando la horrible realidad que amenaza a los supervivientes, el contraste aumenta llegando hasta el blanco y negro puro y duro. Aciertan de pleno en la colocación de las viñetas, pues siempre consiguen colocar los mayores desenlaces en el cambio de página, para que ese breve instante de tensión se mantenga mientras el lector ejecuta el movimiento. El ritmo se maneja con el número y tamaño de la viñeta a la perfección, encontrándonos páginas de una sola viñeta o incluso alguna doble página para resaltar momentos cruciales de la trama; o recurrir casi al formato cinematográfico igualando viñeta a fotograma para conseguir máxima velocidad.
Al final del libro nos encontramos con un interesante apéndice donde los autores nos muestran la propuesta inicial del cómic y cómo fue evolucionando hasta llegar a lo que hoy tenemos entre manos. Me ha encantado la colección de todas las portadas de los números que integra este volumen, y lo que es mejor, los comentarios de los autores sobre cómo las idearon y dibujaron, realmente instructivo e inspirador.
Altamente recomendable este libro uno de Los Muertos Vivientes. En cuanto pueda me hago con la continuación, incluso estoy pensando en retomar la serie de televisión, porque por lo que he podido ver por el rabillo del ojo, algunas escenas de este libro se han integrado en las temporadas siguientes, así que ahora voy con un paso por delante en lugar de uno por detrás.

martes, 20 de noviembre de 2012

Cuarto Aniversario del Blog.

Acabo de raspar una muesca más en la pared de este nuestro rincón virtual para dejar constancia de los cuatro años (y pico) que llevamos merodeando por la red. El pico son los diecisiete días de retraso en presentar esta entrada y el golpe que acabáis de oir es la colleja que me he autoinflingido por tener tan mala memoria. Una buena excusa para que no os enfadéis cuando no os felicite vuestro cumpleaños, ya que soy incapaz de acordarme hasta del mío.
En fin, cuatro años compartiendo inquietudes con vosotros, unas con más éxito y acierto que otras. El contenido de las entradas va surgiendo día a día, según voy tirando por un camino o por otro y de forma aleatoria. Quizás mirando hacia atrás se pueda ver algún tipo de tendencia o moda, pero como pienso que la estadística se quedó en aquello de "me comí un pollo y tú ninguno y resulta que hubo medio para los dos", no tiene la menor importancia. Sí es verdad que muchas entradas se han quedado en el tintero, unas por pérdida de interés y otras por falta de tiempo para elaborarlas, pero basta ya de lamentos, que esto es una celebración. Después de todo no hay que olvidar que esto es un entretenimiento que no me da de comer, es un desahogo y una vía de escape hacia temas y aficiones que me agradan y me hacen olvidar los telediarios, razón básica por la que nació este blog. A veces me he agobiado pensando que llevaba mucho tiempo sin escribir y notaba una cierta obligación hacia ello; por suerte, esa etapa quedó superada y ahora sólo publico cuando me apetece y tengo una buena razón para ello.
Durante los últimos días he estado barajando nuevas posibilidades para conmemorar el blog, pero parece que los aniversarios pares se resisten y sólo los impares son fructíferos en este caso, así que este año queda en blanco el tema del souvenir de recuerdo. Y sin más dilación, espero y deseo poder seguir dándole a la tecla durante mucho tiempo más, si la puñetera crisis y el cambio de ciclo que se avecina no lo impiden. Amén.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Los Coronas graban nuevo disco en Arizona...

...y ya tenemos los dientes largos y las horas se hacen eternas esperando este nuevo trabajo, pero habrá que esperar hasta el año que viene para disfrutar de sus nuevas canciones.
La grabación ha tenido lugar en Tucson (Arizona) durante el mes de Octubre, y más concretamente en los estudios Wave Lab a cargo de Craig Schumacher. Por lo que se puede adivinar en las fotografías publicadas en su web loscoronas.com, el disco contará con ocho temas nuevos y quizás alguna versión también. Por los títulos de las canciones se intuye que habra desierto, western y surf ¡Bien!. Me llama la atención especialmente el tema Fuerte Comansi (ahh, recuerdos de la infancia...). 
También anuncian su próxima gira nada más y nada menos que por la lejana Australia (la gente de las Antípodas van a flipar con ellos). Os dejo unas fotos para abrir boca y os remito a su página, que por cierto han remozado hace poco, para que veáis más sobre el proceso de grabación y de lo bien que se lo han pasado en el desierto los miembros de esta pedazo de banda.
Gracias al Señor DGM, y este a su vez a Jesús Toledo por la info. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

¡Quiero ver O Apóstolo!

Volviendo hace unos días del trabajo, escuché en la radio algo que puso mis sentidos en alerta. Eran unos diálogos de "O Apóstolo", que servían de presentación a la película. Unas voces inquietantes narraban la llegada de un joven a un pueblo de Galicia preguntando por una vieja señora. Poco a poco se iba haciendo evidente el ambiente misterioso y atrayente de la obra, quedando apuntada en mi memoria. Después comentaban el proceso de creación, un ardoroso trabajo de animación en stop motion que daba vida a las tradiciones mágicas gallegas y el Camino de Santiago. No necesité más para quedar prendado de tal joya y empezar a buscar un hueco en mi ajetreada agenda laboro-familiar para ir al cine a verla.
Pero llegado el momento no pudo ser. ¿Y por qué? Porque la película ya no estaba en cartelera y lo que es peor, en muchos lugares ni siquiera ha llegado a estarlo. Mi curiosidad me arrastra a internet y empiezo a ver la situación. A pesar de que la película ha obtenido premios importantes en varios festivales internacionales y de que no he visto, oído o leído una crítica mala, parece que las distribuidoras y los cines no están muy de acuerdo y han dejado de lado al Apóstolo. No voy a defender el cine español tan polémico con el tema de las ayudas y producciones de muy dudosa calidad porque voy poco al cine y la verdad no conozco mucho el tema, pero esta película quería verla y no puedo. En su lugar me ofrecen americanadas que a pesar de no valer un duro permanecen en cartelera muchas veces obligadas por las grandes multinacionales. Qué tengo que hacer, ¿bajarla de internet al final y ser un pirata? En fin, ya sabemos como funciona esto y es extrapolable a muchos otros campos, pero lo repito ¡yo quiero ver O Apóstolo!

Más info en: http://www.oapostolo.es/ 
 

lunes, 12 de noviembre de 2012

El Pensamiento de las Mil Caras - Príncipe de Nada 3 de Richard Scott Bakker.

La guerra santa continúa tras las grandes batallas del episodio anterior, dando paso a un periodo de calma tras la tormenta que durará hasta que se llegue al objetivo final, que no es otro que Shimeh, la ciudad sagrada. Ahora que los guerreros descansan y las armas callan, toman su lugar las intrigas, el politiqueo y los oportunistas en busca de poder. Conjuras, venganzas y ajustes de cuentas se suceden sin parar, distrayendo de asuntos más importantes como la llegada del Consulto, que tienta y siembra cizaña a sus anchas sin que muchos le hagan caso y otros tantos sigan negando su existencia.
Y cómo ha cambiado la marcha desde su comienzo. Ha dejado atrás muchas de las cosas y costumbres que traían para asimilar las que encontraba a su paso, con un clarísimo beneficiado que no es otro que Anasurimbor Kellhus, cuyo poder e influencia crece cada día más. Veo muchas similitudes en este peregrinaje guerrero con el llevado a cabo hacia el Este por Alejandro Magno en el mundo real. Tan solo dos personas parecen haberse dado cuenta del verdadero y oculto sentido de la guerra santa: el hechicero Drusas Achamian, traicionado y engañado, convertido en un simple instrumento al servicio del Profeta Guerrero; y Cnaiur, el guerrero scylvendio sediento de sangre y venganza luchando por desenmascarar la mentira.
Y por fin Shimeh. La gran batalla final donde las armas de los hombres dejarán el protagonismo a la magia de los hechiceros. El sonsonete de sus hechizos y sus palabras mágicas acallarán al más valiente de los guerreros cuando despierten y liberen el gran poder que albergan. “La muerte descendió trazando una espiral” no una ni mil veces sino muchísimas más cubriendo de sangre un telón que ocultaba el verdadero propósito de toda esta guerra y que muy pocos conocen, y que cada vez son menos.
Y nos quedamos con las ganas de saber el desarrollo de esta historia porque no acaba aquí. La continuación, también en forma de trilogía, sólo tiene dos títulos publicados y ninguno en español, así que a los que les haya gustado esta saga les toca esperar sine die. No es mi caso porque se me ha hecho especialmente dura su lectura, muy parecida a la larga marcha hasta la batalla final de Shimeh, que es lo que más (y lo único) que me ha gustado del libro. Con continuos cambios de escenario y tan breves, que en lugar de darle ritmo a la narración lo único que hacían eran enlentecerla porque se hacía necesario un tiempo para situarse de nuevo en la acción. El camino hasta Shimeh ha sido penoso y soporífero, con tantas reflexiones filosóficas que en más de una ocasión me han tentado con el abandono. Al final sólo ha sido temporal y he ido retomando sus páginas en ratos perdidos en los que parecía haber recuperado un poco las fuerzas para seguir. Por todo esto no me uno al grupo de impacientes seguidores de su publicación en español. Yo tranquilo que tengo cosas mejores que hacer.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Thorgal 02: La Isla de los Mares Helados de Rosinski y Van Hamme.

Segundo volumen de la serie Thorgal y continuación en su totalidad del primer número La maga traicionada (ver enlace). El Thorgal enamorado que dejamos en aquella historia va a dar un nuevo paso en su vida contrayendo matrimonio con su amada Aaricia. Sin embargo, tres águilas y un misterioso guerrero oculto bajo un yelmo le pondrán las cosas difíciles, convirtiéndose en el enemigo destacado de este episodio.
De nuevo la acción corre a través de las páginas sin que ningún relleno le ponga freno, cerrando las puertas abiertas en el primer volumen para saber más de la vida y origen del justo y noble Thorgal, cualidades que en vez de serle útiles le van metiendo en más y más problemas ¿O es acaso el destino el que le empuja hacia los embrollos sin comerlo ni beberlo? Mucho entretenimiento que nos conducirá hacia un final alucinante que nos hará conocer mejor a nuestro protagonista, el cual sigue sin tener miedo al frío plantándose ante él en manga corta como parece ser ya su costumbre.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

El Hobbit de J. R. R. Tolkien ilustrado por Alan Lee.

“En un agujero en el suelo, vivía un hobbit”

Más o menos doce años han pasado desde que leyera por primera vez el Hobbit, y no ha venido mal el repaso de cara al próximo estreno de la película (o películas) basada en él, ya que aunque recordaba algunos episodios, había olvidado otras partes tan importantes como el final de esta historia de una ida y una vuelta. La verdad es que me apetecía leerlo de nuevo, pese a no ser hombre de relecturas, y ha sido curiosa la atracción que el libro ha ejercido sobre mí durante el tiempo previo a su lectura. Estaba encima de una mesa y cada vez que veía su portada con el dragón Smaug dormitando sobre una montaña de oro aumentaban mis ganas de abrirlo y ponerme a leer, lo cual hice lo antes que pude. Al tratarse de una obra tan famosa y tan leída, ésta vez voy a ser menos cuidadoso en la reseña y quizás se me escape algún detalle de la trama, así que bueno es avisarlo por si las moscas.
Como precuela que es del Señor de los Anillos, no tiene ya el mismo significado para mí que tuvo en su primera lectura antes de conocer toda la historia del anillo y demás. Los hobbits, el mago Gandalf o Gollum son ya archiconocidos y no me resultan tan atrayentes como en un principio lo fueron. La forma de la narración es en forma de cuento, con continuas llamadas al lector, y con una inocencia que sin embargo se va perdiendo según avanza la historia y las cosas se ponen más serias. Quiero entrever que el propósito inicial de Tolkien de escribir un cuento para sus hijos, poco a poco fue creciendo y convirtiéndose en realidad en una historia para adultos que tendría su colofón en la trilogía del anillo. Si vale la comparación, el Hobbit es la etapa infantil de la gran historia que llegaría a ser en su madurez.
Y en cuanto a la historia, me maravilla el papel tan importante que tiene la comida en la narración, sobre todo para Bilbo Bolsón, el acomodado hobbit que no perdona una comida al día, y que incluso disfruta repitiendo en su acogedor agujero. Pero el destino tenía una misión para él: un anillo debía salir a la luz del fondo húmedo de una montaña, así que Gandalf el mago y trece enanos vinieron a sacarlo de su hogar con la promesa de un suculento botín de oro y piedras preciosas. Un viaje iniciático donde al principio siempre será Gandalf quien saque las castañas del fuego, pero que luego cederá el protagonismo a Bilbo y al anillo, indiscutible líder hasta el final. Porque los enanos son bastante retorcidos y remolones, y si pueden escaquearse de algo ten por seguro que lo harán, excepto de llenarse los bolsillos de oro o ponerse a picar piedra, cosa que hacen muy bien, al igual que su buen gusto por la música y las canciones.
Y ahora viene la segunda cuestión importante de este libro y tan aplicable al tiempo presente: el dragón Smaug vigilando el tesoro del que se apropió fraudulentamente, y los enanos luchando por recuperar lo que fue suyo, con la avaricia en sus ojos y en la de los humanos como el Gobernador de Esgaroth y que trágicamente acabaría en guerra, muerte y desgracia. Como digo, más o menos como hoy en día. Más vale que hagamos caso a las palabras que dice el enano Thorin en su lecho de muerte: “Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, éste sería un mundo más feliz.”
Iba a entretenerme más tiempo hablando del viaje, de los enemigos y los escenarios de esta road movie al estilo medieval, pero a lo mejor me pongo redundante. Destacaré que he querido leer la misma edición que leí en su momento, la ilustrada por Alan Lee y que tanto me gustó y me ha gustado de nuevo, con sus láminas a todo color y sus pequeños dibujos en blanco y negro entre el texto. Como curiosidad, una cuestión que desconocía y que no es otra que las posibles inspiraciones de George R. R. Martín en el texto, donde aparecen los lobos wargos y el personaje de Beorn, un cambiapieles en toda regla.
La próxima navidad estrenan la primera película basada en el libro, y que me parece que al final serán tres. No sé como dividirán la obra en tres partes ni si les dará suficiente para hacer la trilogía. Supongo que sacarán provecho de los detalles o de otras historias que quedan en un segundo plano en el libro, como los asuntos privados por los que se ausenta Gandalf de gran parte del viaje, pero esto ya es otro asunto que en un par de meses descubriremos, así que sentémonos a esperar tranquilamente y el que fume que haga anillos de humo para entretenernos.

martes, 6 de noviembre de 2012

Thorgal 01: La Maga Traicionada de Rosinski y Van Hamme.

Acudo con retraso a la recomendación de Jolan de Adalides, aduciendo la típica excusa del más vale tarde que nunca y que a la postre es una verdad como un templo. Así que sin más dilaciones iniciamos nuestro contacto con las aventuras de Thorgal Aegirsson, el trovador escandinavo.
En este primer volumen nos encontramos a un joven Thorgal inmerso en una historia de amor cautivado por la bella Aaricia y que a punto estará de costarle caro y mandarlo a visitar el Valhalla. Y es que el aroma vikingo rezuma por los cuatro costados, con alusiones constantes a Thor, Odín, Yggdrasil o el Midgard; todo ello muy bien ambientado con escenarios míticos, decoraciones milenarias, enemigos terribles y mucha magia.
La acción es constante sin dejar cabida a la paja o al relleno, con una trama divertida a la par que épica o viceversa. De hecho, la narración es tan fluida y amena que apenas queda tiempo para observar con detenimiento los dibujos, siendo muchas veces necesario parar de leer para volver la vista atrás y admirar los detalles de cada viñeta.
Me queda muy buen sabor de boca tras la lectura de este primer volumen, del cual desconocía que contenía dos historias sin relación ni continuidad entre sí. Y en cuanto al personaje de Thorgal, dejando de lado algún que otro comentario machista, da la impresión de ser un gran guerrero aunque lo denominen scalde (trovador), que no tiene reparos para aparecer en pantalón y manga corta en medio de las nieves a lomos de su caballo Fural por ejemplo. Supongo que en los volúmenes siguientes iremos conociendo más detalles de su vida y obra, pues en la narración se adivinan algunas cosas y han quedado puertas abiertas para futuras aventuras. Y para terminar, comentar que me han gustado especialmente dos hermanos guerreros, uno gigante y otro enano, vigilantes de unos anillos mágicos. Esas largas barbas y melenas cayendo como tentáculos y esos cascos de cuatro cuernos molan mucho, si señor.

viernes, 2 de noviembre de 2012

La Batalla de Salamanca: Los Arapiles, 22 de Julio de 1812, editado por Nicolás Benet.

Tras visitar el campo de batalla y alrededores hace unos meses, y después asistir a los actos conmemorativos del bicentenario de la confrontación, me quedaba pendiente profundizar un poco más en lo ocurrido en aquella jornada veraniega de 1812. Para ello, y echando mano de lo más cercano que tenía, nada mejor que este libro que ocupaba su lugar en la estantería desde hace unos cuantos años, y al que le llegó el momento de ser rescatado.
Comentando el origen del libro con un experto en la materia como es Miguel Ángel Martín Mas, me comentó que es una traducción de Salamanca 1812 de Rory Muir, que por aquel entonces no estaba disponible en español. En la actualidad ya está traducido y publicado en su totalidad, así que seguro que es más fácil de conseguir que esta edición que fue editada por una entidad financiera local, por si alguien se anima a leerlo.
La primera impresión hacia el libro es de densidad por la disposición y tamaño del texto, ya que aunque abundan los mapas y fotografías en muchas páginas y en la parte final tiene un anexo con grabados y más mapas de la época, las abundantes páginas pobladas de letra menuda amedrentan en cierta medida al lector que se asoma a ellas. Sin embargo, y superada la inicial toma de contacto con nombres de personajes y términos de organización militar, la cantidad de detalles y curiosidades que aporta hacen que la lectura esté llena de alicientes para seguir adelante.
Conocía algunos retazos de la batalla gracias a las visitas y charlas de hace unos meses, pero según voy leyendo, me asombro cada vez más de lo importante que fue Arapiles tanto para la historia de España como para la de Europa. Y crece mi desazón porque he llegado a este tema por mis propios medios, ya que en mi etapa escolar no tuve ningún conocimiento de ella, y eso que compartimos la localización.
Tranquilos que no contaré aquí el desarrollo de la batalla porque tiene mucha miga y además no sería capaz de hacerlo. Tan solo relataré lo que más me ha llamado la atención de lo sucedido aquel día. Para empezar y ser un poco más exactos, no todo sucedió el 22 de Julio, sino que durante muchos días antes los dos ejércitos se movían por tierras castellanas jugando al gato y al ratón. Destacar la llamada Marcha Paralela del 20 de Julio, cuando los dos ejércitos caminaron en línea durante muchas millas vigilándose mutuamente y esperando cualquier error o despiste del contrario para aprovecharlo y comenzar el ataque. Impresiona imaginarse a casi 40.000 hombres de cada bando, aparte de todos sus pertrechos, realizar semejante movimiento. Durante este acercamiento las escaramuzas fueron frecuentes, en especial una que casi estuvo a punto de costarle la vida al Duque de Wellington a la altura de la Guareña y que sin duda habría cambiado el curso de los acontecimientos.
El Pico de Miranda
Tanto Wellington como el Mariscal Marmont no querían enfrentarse a no ser de encontrarse en una posición ventajosa sobre el enemigo, cosa que no sucedió hasta el día 22 cuando un movimiento erróneo de Marmont desató la batalla. Hay mucha controversia en cuanto a si Marmont fue el responsable de tal movimiento, pero por lo que parece sí fue el culpable, y su excusa de ser herido en el combate no es razón para escurrir el bulto porque las órdenes ya estaban dadas. El caso es que el ala izquierda del ejército francés se separó más de lo necesario del resto y Wellington aprovechó al ocasión para comenzar el ataque. El brutal encuentro tuvo lugar en el Pico de Miranda, donde los franceses fueron cogidos por sorpresa y fueron masacrados. Cuesta pensar que en un breve periodo de tiempo allí murieron alrededor de 2600 hombres entre los dos bandos. El otro día estuve allí, pues queda justo al lado de la carretera, y lo que hoy es un campo normal de cereales hace doscientos años fue testigo de una carnicería. La batalla siguió su curso con un contraataque francés que fracasó y después el ejército galo se vio obligado a huir en desbandada hacia Alba de Tormes. Resumiendo mucho destaco la carga de caballería del inglés Le Marchant, militar de prometedor futuro que se dejó la vida en Arapiles; y la labor de protección del ejército en retirada del francés Ferey, que dio su vida para que muchos de sus compatriotas se salvaran. Al día siguiente en Garcihernández tuvo lugar un ataque de caballería de gran fama entre los alemanes que acompañaban a Wellington y que también fue un baño de sangre en ambos bandos. Así contado son sólo unas cuantas líneas de texto, pero el resultado en vidas humanas fue bestial, unas 14000 bajas francesas y 5000 inglesas sólo el día de la batalla, más todas las que acontecieron los días venideros. Murieron más soldados que la población de la capital salmantina en aquellos años si sirve de ejemplo.
Se dice que el ejército español, si puede llamarse así la representación que acompañaba al ejército inglés, no participó de forma activa en la batalla. Lo que si es verdad y de gran importancia fue la labor de los guerrilleros españoles durante toda la guerra en las tareas de interceptación de cartas y mensajes franceses. Tuvo un doble valor, ya que privaba a los franceses de información imprescindible para planificar sus movimientos, y daba a los ingleses una ventaja primordial para confeccionar sus estrategias.
Y para terminar, las consecuencias que derivaron de la batalla fueron más o menos las siguientes: Wellington fue elevado a los altares de la estrategia militar teniendo su cenit en Waterloo, y Marmont fue procesado por la derrota que a la postre significaría el principio del fin para Bonaparte. Las excusas de Marmont para intentar justificar la derrota no fueron escuchadas y su relación con Napoleón, que le había tratado como un hijo, se deterioraron hasta el punto de que llegó a acusarlo de traición al entregar París en los últimos estertores de la época napoleónica. Dicen que Wellington y Marmont se vieron años después de la batalla y comentaron aspectos varios de la batalla, como si de un partido de fútbol se hubiera tratado, lo cual me recuerda aquella canción que decía: “Todos en el mismo carro, ellos arriba yo abajo...”

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